Contact Me

Labels

About Me

Somos dos. Dos Lauras, dos soñadoras. Dos personas que se han encontrado en este gran mundo cybernético y han descubierto que les hacen sentir vivas las mismas cosas ¿¿Y a vosotras, qué os hace sentir vivas??

Followers

Followers

About Me

¿soñamos?
Somos dos. Dos Lauras, dos soñadoras. Dos personas que se han encontrado en este gran mundo cybernético y han descubierto que les hacen sentir vivas las mismas cosas ¿¿Y a vosotras, qué os hace sentir vivas??
Ver todo mi perfil

duele el amor....

miércoles, 1 de octubre de 2008

¿Duele el amor? De contestar que si, muchos de nosotros nos negaríamos a enamorarnos temerosos de sufrir, y de contestar que no, os estaría engañando descaradamente, aunque para ser sincera, no es el amor lo que duele, en realidad lo que nos hace daño, es el desamor.

La primera vez que me dejaron (por supuesto no era la primera vez, pero si era la primera vez que dolía tanto) yo tenía dieciséis años. Llevaba siete meses saliendo con el tío más encantador que yo había conocido jamás (me costó darme cuenta de que en realidad solo era porque conocía a pocos chicos) Era guapo (tenía cara de ratón, pero a mí me parecía la cosa más bonita del mundo), era divertido (sí, divertidisimo. El típico rey de las fiestas, el problema es que tampoco sabía donde parar de hacer el imbécil) era inteligente (y listillo también, muy listillo) Vamos, era perfecto, o eso creía entonces.

Un jueves me dijo que nunca había querido tanto a nadie como me quería a mi, el sábado me dejó. Una extraña forma de querer la de el, sin duda alguna. Alegó que yo era celosa, que estaba loca y veía fantasmas. Yo creía que él tonteaba mucho con mi mejor amiga, él lo negaba, por supuesto. Tres semanas después, mientras yo seguía llorando a moco tendido, él se declaraba a mi amiga, haciendo cierta mi peor pesadilla hasta ese momento, y aunque ella lo rechazo, se convirtieron en los mejores amigos, y a mi no se que me dolía mas.

Durante dos años no había casi ningún día que no tuviera que verle, es más, tenía que pasar con él muchas horas al día. Y fue un infierno.

Tenía dieciséis años, y quizás por eso, pensé que iba a durar para siempre. Y aunque todo el mundo me decía que se pasaría, que no era nada, yo no podía creerles. el dolor que yo sentía era real, muy real, y lo fue durante más de dos años. Sí, era apenas una adolescente, pero quería con locura a ese tío.

El chaval en cuestión se portó fatal (¿¿cómo se va a portar sino un niño de dieciséis años??) pero yo aún así seguía adorándole.

Y me levantaba por las noches envuelta en lágrimas, y no comía, no salía. No quería hablar, ni reírme. Y todo el mundo repitiéndome que solo tenía dieciséis años y pronto se me pasaría.

Y en realidad pasó, y menos mal. Tenían razón los que me decían que eso ocurriría, salvo que todos pensaron que me duraría unas semanas, un mes, y duró más de dos años. Pero pasó.

Después de un tiempo, volvieron a romperme el corazón. Y dolió. Dolió muchisimo. Porque además de mi pareja, era mi amigo, sobretodo eso. Pero se fue. Y sufrí, pero no de la misma manera, quizás porque ya no era una novedad, o quizás porque ya era más mayor. No sé.

Desde entonces, no soy capaz escuchar a Manolo García sin ponerme triste (las dos rupturas tuvieron esa banda sonora), no voy a ciertos sitios, y no quiero pensar en ciertas cosas.

Y no es que no lo haya superado, por supuesto que no es eso. Simplemente, recuerdo aquellos días y recuerdo cuanto sufrí.

Tener que renunciar a alguien a quien quieres tanto no se puede describir con palabras. Es como si te quitarán una parte de ti, la más hermosa quizás. Es como si esa persona se hubiera llevado consigo un pedacito de tu corazón, un poquito de ilusión, y sabes que nunca jamás lo recuperaras. Es una sensación de abandono, de angustia. De miedo. El miedo a que todo haya sido mentira, el miedo a no poder reponerte, el miedo a no volver a poder sentir lo mismo.



Hoy, leyendo el blog de una persona a que le han quitado la ilusion con una ruptura, me ha venido a la cabeza esa canción que tan mal me pone (ya no subo la cuesta, que me lleva a tu casa, ya no duerme mi perro junto a tu candela........) y he vuelto a recordar como se estremecía mi cuerpo de pena.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dios, que triste

Me hs hecho llorar...



besos.

Sonia

Anónimo dijo...

Duele el desamor que ha sido correspondido y el amor que no ha sido correspondido, parece un trabalenguas pero creo que me entiendes.
No se cual será peor de los dos, seguir amando a esa persona que te deja o amar a la persona que no te corresponde...el caso es que en esta vida siempre nos toca sufrir por algo.Pero creo... que al final cueste mucho o poco, te das cuenta que ese sufrimiento no merecía la pena ¿no?
Me ha hecho mucha gracia Laurys, las diferentes vistas que tenias y tienes de ese tan estupendísimo amor Jjajajjaja
"Llevaba siete meses saliendo con el tío más encantador que yo había conocido jamás (me costó darme cuenta de que en realidad solo era porque conocía a pocos chicos) Era guapo (tenía cara de ratón, pero a mí me parecía la cosa más bonita del mundo), era divertido (sí, divertidisimo. El típico rey de las fiestas, el problema es que tampoco sabía donde parar de hacer el imbécil) era inteligente (y listillo también, muy listillo) Vamos, era perfecto, o eso creía entonces."
Buenísimo!!! ¿estamos ciegas al estar enamoradas? Jjajajajjajja totalmente!!!

Un besazo.

Ayla.