Con quien hablas? Que dices?
Estas preguntas son unas de las que me repiten constantemente mi pareja, mis hijos, mi familia y ahora, que ya he ido cogiendo confianza, hasta mis compis de curro.
Yo siempre he hablado sola, cuando era pequeña jugaba en voz alta, inventándome mil y una fantasías y ahora... ahora creo que sigo igual. Yo hablo hasta dormida… Lo cual es un marrón, que mas de una vez he largado lo que no tenia que largar y me he metido en algún que otro lío.
Bueno a lo que íbamos, pues eso, que yo hablo sola. Pero ya no es que diga palabras sueltas en plan, joder, me cago en la puta... que también, pa que os voy a engañar, si no que me invento diálogos, situaciones y hasta películas y guiones.
Como supondréis tras comenzar a escribir relatos la cosa empeoro, pero empeoro mucho además. Creo que si hubiese un chisme que grabara mi voz y la pasara al pc directamente, no tendría ningún problema en continuar ninguno de ellos, es mas, os tendría saturados de tanto texto. No conocéis ningún aparatito que haga eso, verdad?
Afortunadamente, no voy por ahí diciendo "entonces menganito dijo y fulanito le contesto" no, yo me meto en al piel de los diferentes personajes y hablo y me contesto, no a mi mismamente ya sabéis, todavía no estoy loca... creo.
Lo peor es de noche, cuando me encuentro en el duermevela, entre despierta y dormida y de pronto aparece una imagen, una secuencia y sin casi poder evitarlo, me hablo y me contesto, sabiendo que la situación no es real, vamos soy totalmente consciente de ello pero sin poder ni querer dejarlo. Una vez me pase toda una noche hablando en verso, no me preguntéis con quien, tan solo recuerdo que fue al más puro estilo Sheskepeariano y que me lo pase pipa, además de aprender unas cuantas palabras que no sabían ni que existían.
Me pasa igual cuando leo un libro. Ya sabeis que me apasiona leer. No puedo evitar meterme en la piel de la prota einventarme imaginarme situaciones, aventuras, diálogos…. Me pasa lo mismo cuando me siento a escribir, voy escribiendo a la vez que voy reproduciendo los diálogos, o situaciones en voz alta. Es por ello, por lo que escribo cuando estoy sola. No es cuestión de que la gente me vea en tales tesituras. No?
Tampoco puedo evitar el hablarle a las cosas. Hablo con la puerta se que atranca, con el móvil cuando estoy esperando una llamada y no suena, con el despertador, e incluso, cuando se me pierde algo, lo llamo a ver si tiene la decencia de aparecerse. No suele hacerlo pero, que no se diga que no lo intente, jeje
Por suerte, con el tiempo, he aprendido a hablarme a mi misma mentalmente... no sabéis lo engorroso que puede ser decirle a un compañero de trabajo, que ya me ha pasado, que no te haga caso que simplemente hablas con el tomate, la hamburguesa o el puto pepinillo, que por cierto, no viene al caso, pero no sabéis el asco que me da. Por que demonios se empeñara McDonald en poner pepi, como nosotros lo llamamos cariñosamente, en todas las hamburguesas, cuando es bastante obvio que de un 100% a un 97% no le gusta. En fin cosas de los americanos....
A lo que iba, como os digo, con el tiempo he aprendido a mantener estos diálogos mentalmente, lo cual no me hace parecer menos “rara” a los ojos de la gente. Os explico… Puedo estar rodeada de gente, haciendo la más apurada de las tareas, y yo no estar ahí. Por suerte siempre tengo la excusa perfecta…” es que me concentro tanto en lo que estoy haciendo que por eso no hablo, ni escucho, ni….” ¡Ja! Coño que estoy haciendo hamburguesas no diseñando planos aeroespaciales… que no debería de colar, joder.
Pero cuela, y mientras yo pueda seguir viajando por los mares de sur, asistiendo a obras de teatro en Verona o manteniendo las más aireadas y apasionadas discusiones en mi cabeza, en voz baja y cuando no haya gente a ser posible, espero que siga colando.
Alguien me dijo una vez que tengo una gran vida interior. A mi me gusta pensar que tan solo es que tengo demasiada imaginación y una buena predisposición para evadirme de la realidad en cualquier circunstancia.
¿O será que simplemente si estoy un poquito loca?
Leer completo...
Estas preguntas son unas de las que me repiten constantemente mi pareja, mis hijos, mi familia y ahora, que ya he ido cogiendo confianza, hasta mis compis de curro.
Yo siempre he hablado sola, cuando era pequeña jugaba en voz alta, inventándome mil y una fantasías y ahora... ahora creo que sigo igual. Yo hablo hasta dormida… Lo cual es un marrón, que mas de una vez he largado lo que no tenia que largar y me he metido en algún que otro lío.
Bueno a lo que íbamos, pues eso, que yo hablo sola. Pero ya no es que diga palabras sueltas en plan, joder, me cago en la puta... que también, pa que os voy a engañar, si no que me invento diálogos, situaciones y hasta películas y guiones.
Como supondréis tras comenzar a escribir relatos la cosa empeoro, pero empeoro mucho además. Creo que si hubiese un chisme que grabara mi voz y la pasara al pc directamente, no tendría ningún problema en continuar ninguno de ellos, es mas, os tendría saturados de tanto texto. No conocéis ningún aparatito que haga eso, verdad?
Afortunadamente, no voy por ahí diciendo "entonces menganito dijo y fulanito le contesto" no, yo me meto en al piel de los diferentes personajes y hablo y me contesto, no a mi mismamente ya sabéis, todavía no estoy loca... creo.
Lo peor es de noche, cuando me encuentro en el duermevela, entre despierta y dormida y de pronto aparece una imagen, una secuencia y sin casi poder evitarlo, me hablo y me contesto, sabiendo que la situación no es real, vamos soy totalmente consciente de ello pero sin poder ni querer dejarlo. Una vez me pase toda una noche hablando en verso, no me preguntéis con quien, tan solo recuerdo que fue al más puro estilo Sheskepeariano y que me lo pase pipa, además de aprender unas cuantas palabras que no sabían ni que existían.
Me pasa igual cuando leo un libro. Ya sabeis que me apasiona leer. No puedo evitar meterme en la piel de la prota e
Tampoco puedo evitar el hablarle a las cosas. Hablo con la puerta se que atranca, con el móvil cuando estoy esperando una llamada y no suena, con el despertador, e incluso, cuando se me pierde algo, lo llamo a ver si tiene la decencia de aparecerse. No suele hacerlo pero, que no se diga que no lo intente, jeje
Por suerte, con el tiempo, he aprendido a hablarme a mi misma mentalmente... no sabéis lo engorroso que puede ser decirle a un compañero de trabajo, que ya me ha pasado, que no te haga caso que simplemente hablas con el tomate, la hamburguesa o el puto pepinillo, que por cierto, no viene al caso, pero no sabéis el asco que me da. Por que demonios se empeñara McDonald en poner pepi, como nosotros lo llamamos cariñosamente, en todas las hamburguesas, cuando es bastante obvio que de un 100% a un 97% no le gusta. En fin cosas de los americanos....
A lo que iba, como os digo, con el tiempo he aprendido a mantener estos diálogos mentalmente, lo cual no me hace parecer menos “rara” a los ojos de la gente. Os explico… Puedo estar rodeada de gente, haciendo la más apurada de las tareas, y yo no estar ahí. Por suerte siempre tengo la excusa perfecta…” es que me concentro tanto en lo que estoy haciendo que por eso no hablo, ni escucho, ni….” ¡Ja! Coño que estoy haciendo hamburguesas no diseñando planos aeroespaciales… que no debería de colar, joder.
Pero cuela, y mientras yo pueda seguir viajando por los mares de sur, asistiendo a obras de teatro en Verona o manteniendo las más aireadas y apasionadas discusiones en mi cabeza, en voz baja y cuando no haya gente a ser posible, espero que siga colando.
Alguien me dijo una vez que tengo una gran vida interior. A mi me gusta pensar que tan solo es que tengo demasiada imaginación y una buena predisposición para evadirme de la realidad en cualquier circunstancia.
¿O será que simplemente si estoy un poquito loca?



