Contact Me

Labels

About Me

Somos dos. Dos Lauras, dos soñadoras. Dos personas que se han encontrado en este gran mundo cybernético y han descubierto que les hacen sentir vivas las mismas cosas ¿¿Y a vosotras, qué os hace sentir vivas??

Followers

Followers

About Me

¿soñamos?
Somos dos. Dos Lauras, dos soñadoras. Dos personas que se han encontrado en este gran mundo cybernético y han descubierto que les hacen sentir vivas las mismas cosas ¿¿Y a vosotras, qué os hace sentir vivas??
Ver todo mi perfil

Yo hablo sola

sábado, 4 de octubre de 2008

Con quien hablas? Que dices?

Estas preguntas son unas de las que me repiten constantemente mi pareja, mis hijos, mi familia y ahora, que ya he ido cogiendo confianza, hasta mis compis de curro.

Yo siempre he hablado sola, cuando era pequeña jugaba en voz alta, inventándome mil y una fantasías y ahora... ahora creo que sigo igual. Yo hablo hasta dormida… Lo cual es un marrón, que mas de una vez he largado lo que no tenia que largar y me he metido en algún que otro lío.

Bueno a lo que íbamos, pues eso, que yo hablo sola. Pero ya no es que diga palabras sueltas en plan, joder, me cago en la puta... que también, pa que os voy a engañar, si no que me invento diálogos, situaciones y hasta películas y guiones.

Como supondréis tras comenzar a escribir relatos la cosa empeoro, pero empeoro mucho además. Creo que si hubiese un chisme que grabara mi voz y la pasara al pc directamente, no tendría ningún problema en continuar ninguno de ellos, es mas, os tendría saturados de tanto texto. No conocéis ningún aparatito que haga eso, verdad?

Afortunadamente, no voy por ahí diciendo "entonces menganito dijo y fulanito le contesto" no, yo me meto en al piel de los diferentes personajes y hablo y me contesto, no a mi mismamente ya sabéis, todavía no estoy loca... creo.

Lo peor es de noche, cuando me encuentro en el duermevela, entre despierta y dormida y de pronto aparece una imagen, una secuencia y sin casi poder evitarlo, me hablo y me contesto, sabiendo que la situación no es real, vamos soy totalmente consciente de ello pero sin poder ni querer dejarlo. Una vez me pase toda una noche hablando en verso, no me preguntéis con quien, tan solo recuerdo que fue al más puro estilo Sheskepeariano y que me lo pase pipa, además de aprender unas cuantas palabras que no sabían ni que existían.

Me pasa igual cuando leo un libro. Ya sabeis que me apasiona leer. No puedo evitar meterme en la piel de la prota e inventarme imaginarme situaciones, aventuras, diálogos…. Me pasa lo mismo cuando me siento a escribir, voy escribiendo a la vez que voy reproduciendo los diálogos, o situaciones en voz alta. Es por ello, por lo que escribo cuando estoy sola. No es cuestión de que la gente me vea en tales tesituras. No?

Tampoco puedo evitar el hablarle a las cosas. Hablo con la puerta se que atranca, con el móvil cuando estoy esperando una llamada y no suena, con el despertador, e incluso, cuando se me pierde algo, lo llamo a ver si tiene la decencia de aparecerse. No suele hacerlo pero, que no se diga que no lo intente, jeje

Por suerte, con el tiempo, he aprendido a hablarme a mi misma mentalmente... no sabéis lo engorroso que puede ser decirle a un compañero de trabajo, que ya me ha pasado, que no te haga caso que simplemente hablas con el tomate, la hamburguesa o el puto pepinillo, que por cierto, no viene al caso, pero no sabéis el asco que me da. Por que demonios se empeñara McDonald en poner pepi, como nosotros lo llamamos cariñosamente, en todas las hamburguesas, cuando es bastante obvio que de un 100% a un 97% no le gusta. En fin cosas de los americanos....

A lo que iba, como os digo, con el tiempo he aprendido a mantener estos diálogos mentalmente, lo cual no me hace parecer menos “rara” a los ojos de la gente. Os explico… Puedo estar rodeada de gente, haciendo la más apurada de las tareas, y yo no estar ahí. Por suerte siempre tengo la excusa perfecta…” es que me concentro tanto en lo que estoy haciendo que por eso no hablo, ni escucho, ni….” ¡Ja! Coño que estoy haciendo hamburguesas no diseñando planos aeroespaciales… que no debería de colar, joder.

Pero cuela, y mientras yo pueda seguir viajando por los mares de sur, asistiendo a obras de teatro en Verona o manteniendo las más aireadas y apasionadas discusiones en mi cabeza, en voz baja y cuando no haya gente a ser posible, espero que siga colando.

Alguien me dijo una vez que tengo una gran vida interior. A mi me gusta pensar que tan solo es que tengo demasiada imaginación y una buena predisposición para evadirme de la realidad en cualquier circunstancia.

¿O será que simplemente si estoy un poquito loca?

Leer completo...

Vuelve a ser mi cumpleaños.....

jueves, 2 de octubre de 2008

Lo confieso, todavía me emociono el día de mi cumpleaños. Me gusta la incertidumbre de saber quién se acordará de ti, si habrá alguna sorpresa. Soy como una niña pequeña, sin tarta, sin corona y sin juguetes, pero niña al fin y al cabo...

Pero los últimos días no he estado con el mejor ánimo y por eso, el cumpleaños, no me decía mucho.

Me ha felicitado mucha gente, me ha hecho ilusión, sí, pero no sé, faltaba algo. Faltaba la ilusión, las ganas de celebrarlo.
Hasta que he quedado con mi novio y como siempre, ha sido capaz de sacar lo mejor de mí. Solo con verle ¿Cómo puede hacerlo tan fácilmente?


Primero hemos ido a comprar algo para nuestra casita nueva (planazo de cumpleaños, eh??) y luego a cenar.
Voy a salir de mi coche, yo iba de copiloto, y me dice que no me mueva. Sale, abre el maletero y me da un bolsa. Me pide que la abra, la bolsa, pero no la caja, porque tiene que decirme algo.

Casi me da un patatús. Cajita pequeña cuadrada dentro de una bolsa de una joyería. No, no puede ser, ¿Verdad? Le veo nervioso, muy nervioso. Le tiembla un poco el labio, como siempre cuando está verdaderamente histérico. Sigue en silencio, mirándome. Sonriendo. Y yo nerviosa a más no poder.
Mi cabeza sigue repitiendo que no puede ser. Tengo venticuatro años, los he cumplido hoy!!! No, no puede estar pensando en pedirme que me case con él. No puede hacerme esto. Noooooooo!! ¿Cuántas vecemos hemos dicho que no necesitamos un papel? Y ahora, ¿por qué sí?
Sigue mirándome en silencio. Y me lo dice. Dice que no se quiere casar conmigo, que los dos pasamos de esas cosas, pero que ésta es su forma de decirme que está deseando que vivamos juntos, que quiere ser feliz conmigo toda su vida, que me quiere. No me promete felicidad eterna, pero si intentarlo con todas sus fuezas. Gracias mi niño, gracias por no prometerme imposibles.

Respiro tranquila. Y luego lloro. Abro la caja, y miro el anillo. De oro blanco, con piedrecitas que no me acuerdo como se llaman ¿y qué más da? Si el anillo hubiera sido de hojalata me hubiera sentido igual. Porque lo que más me ha emocionado han sido sus ojos, la emoción en su rostro, y su promesa de intentar hacerme feliz para siempre.

Lo sé, puede sonar cursi ¿Pero y qué? Para mí ha sido el mejor momento de ¿mi vida? Yo no iba de blanco, no teníamos en frente a ningún cura. Pero no ha hecho falta. Ha sido aún mejor.
No hay nada más sincero que unos ojos que te miran como si fueras única, como si ese momento fuera el más especial.

La mudanza se va a adelantar más de lo previsto, y probablemente la semana que viene ya viva con él. Lo sé, soy joven. Pero nunca, jamás, había sido tan feliz.

Miro mi anillo una y otra vez, y al hacerlo, me acuerdo de sus ojos y tantas y tantas imagenes vienen a mi cabeza. No es solo un anillo, no. Es mucho más que eso.


Creo que este momento vivirá siempre en algún rincón de mi memoria. Para siempre.


Llego al trabajo aún emocionada, y abro el foro. Veo privados de gente con la que hace tiempo que no hablo. Vuelvo a emocionarme.
Gracias a una catalana a la que tengo muchisimo cariño y a la que llevaba tiempo sin encontrarme por aquí. No te he olvidado, por supuesto que no. La nueva casa me tiene ocupada todo el día, pero no me olvido de las amigas. Me alegra que veas el nuevo blog (¿por qué el nuevo si y buenas noches princesa, no?? qué raro.....) Pásate por aquí, por el messenger, por el foro. Por donde quieras. Pero no quiero que perdamos el contacto, ¿lo prometes?
Y como a Ram, se lo digo a tantas y tantas chicas que he conocido gracias a esta serie. Sé que ya no la sigo, pero el cariño qeu os cogí un día sigue intacto.
Gracias a todas por alegrarme el día, por felicitarme. Por los regalos virtuales, por los abrazos que llegan desde distintas partes de España.



Gracias de corazón.
Leer completo...

duele el amor....

miércoles, 1 de octubre de 2008

¿Duele el amor? De contestar que si, muchos de nosotros nos negaríamos a enamorarnos temerosos de sufrir, y de contestar que no, os estaría engañando descaradamente, aunque para ser sincera, no es el amor lo que duele, en realidad lo que nos hace daño, es el desamor.

La primera vez que me dejaron (por supuesto no era la primera vez, pero si era la primera vez que dolía tanto) yo tenía dieciséis años. Llevaba siete meses saliendo con el tío más encantador que yo había conocido jamás (me costó darme cuenta de que en realidad solo era porque conocía a pocos chicos) Era guapo (tenía cara de ratón, pero a mí me parecía la cosa más bonita del mundo), era divertido (sí, divertidisimo. El típico rey de las fiestas, el problema es que tampoco sabía donde parar de hacer el imbécil) era inteligente (y listillo también, muy listillo) Vamos, era perfecto, o eso creía entonces.

Un jueves me dijo que nunca había querido tanto a nadie como me quería a mi, el sábado me dejó. Una extraña forma de querer la de el, sin duda alguna. Alegó que yo era celosa, que estaba loca y veía fantasmas. Yo creía que él tonteaba mucho con mi mejor amiga, él lo negaba, por supuesto. Tres semanas después, mientras yo seguía llorando a moco tendido, él se declaraba a mi amiga, haciendo cierta mi peor pesadilla hasta ese momento, y aunque ella lo rechazo, se convirtieron en los mejores amigos, y a mi no se que me dolía mas.

Durante dos años no había casi ningún día que no tuviera que verle, es más, tenía que pasar con él muchas horas al día. Y fue un infierno.

Tenía dieciséis años, y quizás por eso, pensé que iba a durar para siempre. Y aunque todo el mundo me decía que se pasaría, que no era nada, yo no podía creerles. el dolor que yo sentía era real, muy real, y lo fue durante más de dos años. Sí, era apenas una adolescente, pero quería con locura a ese tío.

El chaval en cuestión se portó fatal (¿¿cómo se va a portar sino un niño de dieciséis años??) pero yo aún así seguía adorándole.

Y me levantaba por las noches envuelta en lágrimas, y no comía, no salía. No quería hablar, ni reírme. Y todo el mundo repitiéndome que solo tenía dieciséis años y pronto se me pasaría.

Y en realidad pasó, y menos mal. Tenían razón los que me decían que eso ocurriría, salvo que todos pensaron que me duraría unas semanas, un mes, y duró más de dos años. Pero pasó.

Después de un tiempo, volvieron a romperme el corazón. Y dolió. Dolió muchisimo. Porque además de mi pareja, era mi amigo, sobretodo eso. Pero se fue. Y sufrí, pero no de la misma manera, quizás porque ya no era una novedad, o quizás porque ya era más mayor. No sé.

Desde entonces, no soy capaz escuchar a Manolo García sin ponerme triste (las dos rupturas tuvieron esa banda sonora), no voy a ciertos sitios, y no quiero pensar en ciertas cosas.

Y no es que no lo haya superado, por supuesto que no es eso. Simplemente, recuerdo aquellos días y recuerdo cuanto sufrí.

Tener que renunciar a alguien a quien quieres tanto no se puede describir con palabras. Es como si te quitarán una parte de ti, la más hermosa quizás. Es como si esa persona se hubiera llevado consigo un pedacito de tu corazón, un poquito de ilusión, y sabes que nunca jamás lo recuperaras. Es una sensación de abandono, de angustia. De miedo. El miedo a que todo haya sido mentira, el miedo a no poder reponerte, el miedo a no volver a poder sentir lo mismo.



Hoy, leyendo el blog de una persona a que le han quitado la ilusion con una ruptura, me ha venido a la cabeza esa canción que tan mal me pone (ya no subo la cuesta, que me lleva a tu casa, ya no duerme mi perro junto a tu candela........) y he vuelto a recordar como se estremecía mi cuerpo de pena.
Leer completo...

Y yo odio transnochar

martes, 30 de septiembre de 2008

Himara odia con todas sus fuerzas madrugar, y yo en el pasado también lo hacía. Ahora, cada vez que me toca hacerlo es casi casi como un regalo. Cosas que antes eran un suplicio se han convertido en una alegría: montar en el metro en hora punta y estar aplastada literalmente por gente, tiendas llenas, escuchar gente hablando a lo lejos..... cuando madrugo voy por la calle mirándolos casi con adoración y solo me falta decir, Genteeeeeeee!!! y gritar de alegría.

Porque cuando sales de tu casa para ir a trabajar a la hora que ya todo el mundo está diciendo adiós al día, las cosas se ven desde otra pespectiva.
A veces, cuando tengo hambre como algo a las cuatro de la mañana: un pequeño tentempié de mediodía. Esas veces, subo a la planta ocho de mi edificio, en el centro de Madrid. Es una zona de oficinas, con lo cual, a los lados, solo se ven oficinas y gente haciendo cosas malas (muuuuuy malas) Pero a lo lejos, no tanto, se intuyen casas, y a mí me da por quedarme en silencio, para no escuchar nada. Imagino a todo el mundo ya metido en sus camas durmiendo, soñando y yo mientras, pensando en cómo meterme en sus sueños.
Se ve la ciudad casi vacia del todo ¿Habéis visto imagenes de películas donde sale un Madrid casi vacio? Yo siempre pensaba que era muy díficil imaginarse a esta ciudad inmensa que parece que nunca duerme así de vacía. Pues ahora lo sé: Madrid también duerme. Hay quienes dicen que no, pero yo os lo aseguro. A veces, las calles están desiertas, el silencio es tan apabullante que asusta.

Es tan raro ir al contrario del mundo.....

Cuando decidí que iba a trabajar de noche mucha gente puso el grito en el cielo. Que me iba a cambiar la vida, que iba a dejar de dormir bien y no iba a comer. Que dejaria de quedar con gente, incluso alguien, un bienintencionado amigo me recordó que la gente que trabaja de noche tiene la piel más blanca que el resto ¿Vosotras os habiáis fijado en eso? Dicen que somos más palidos, con más ojeras. Vamos, casi, casi como vampiros.
Con el tiempo tuve que darles la razón, todo eso pasa. O al menos a mí me ha pasado. Además, he comprobado que la gente que trabaja de noche está más...... ¿¿cómo decirlo para que nadie se moleste?? Digamos que es más solitaria, más grotesca, más irascible. Es como si vivir al revés del mundo les hiciera evitar al resto de personas, y no quisieran convivir con ellas. Por supuesto, todo el mundo no es así, pero que hay muchos os lo digo yo.

A ciertas horas, cuando la gente "normal" ya está en otra dimensión, hay mucha gente trabajando. Mucha. No me había hecho a la idea de cuanta hasta que empecé yo a "frecuentar" la noche. Policías, médicos, barrenderos...... pero sobretodo, por encima de todas las cosas, por la noche hay locos ¿qué no me creéis? Esa es historía de otra entrada, pero ya me daréis la razón cuando os cuente, la clase de gente que llama a mi trabajo (esta entrada tengo que hacerla si o sí, veréis que al menos os logro sacar una sonrisa)

Así que, si Himara odia madrugar solo es porque trasnocha por gusto. ¿¿O no??


¿¿A vosotras os importaría vivir cuando el resto del mundo duerme??
Leer completo...

Odio madrugar

lunes, 29 de septiembre de 2008

Odio madrugar, no se si os paso lo mismo a alguno de vosotros pero yo simplemente lo odio, y no es que lo odie en sentido figurado, no, es que lo odio literalmente.

Me gustaría saber quien fue el que dijo que había que empezar tan temprano el día pa decirle cuatro cositas, y no me vayáis a decir eso de “a quien madruga Dios le ayuda” que a mi no me vale… es yo tengo mi propia versión “a quien madruga, le llega el sueño mas pronto por la noche” y eso es precisamente lo que yo no quiero.

Podría acostarme temprano, es cierto, pero por la mañana seguiría odiando madrugar. Estaría mas descansada, eso es de una lógica aplastante pero aun así, seguiría odiándolo.

Vamos que me acueste a la hora que me acueste me parece una gran putada levantarme a las 7 de la mañana, imaginaos que siento cuando he llegado a casa de currar a las 2 de la mañana, superacelerada sin poder pegar un ojo hasta las 4, o he apagado el pc a las 4 o a las 5. Coño, si suena el despertador y yo me acabo de acostar…. Aunque hay veces que la intención es buena y me acuesto temprano ehhhhh, muchas de esas veces permanezco despierta mirando al techo hasta las tantas de la madrugada lo cual es desesperante, pero calmo mi conciencia y puedo decir…. Es que anoche me acosté temprano… Pase una noche asquerosa pero me acosté temprano.

Lo peor es cuando suena el despertador y tu mente, como si tuviese vida propia, te convence de que sigas durmiendo 5 minutos mas, y claro tu le haces caso, ella tiene que saber lo que hace, para algo es la rige tu vida, tus actos y tus decisiones, no? Pues no, se ve que la jodia debe de estar cachonda de buen humor, por las mañanas y no tiene otra cosas que hacer, salvo obligarte a dormir hasta el ultimo minuto disponible... e incluso a veces se le va la olla y te deja dormir eso o mas.

Yo el día que apenas duermo unas horas no soy persona, tan solo una zombie que merodea por mi casa arrimándose a cualquier rincón que pueda encontrar, ante la censurable mirada de mi pareja, que aunque no esta en casa de noche, curra el pobre, debe saber que eso de acostarme temprano, no lo practico yo habitualmente.

A veces no se si odio madrugar o claramente adoro trasnochar. Antes, sin Internet en casa, me acostaba a las 9:30, 10 de la noche como muy tarde y la gente me decía que me acostaba como las gallinas, debe ser que estas se acuestan pronto, y ahora me dicen que vivo, o mas bien me gustaría vivir, como los búhos (no, yo tampoco entiendo la manía de la gente de comparar a la peña con animales), otros me dicen que soy una antisocial, que no me relaciono con gente. Coño, deben pensar que las personas que estáis al otro lado de la pantalla del pc sois entes o algo parecido.

Y digo yo…. si los colegios comenzaran a las 10 de la mañana, no estarían los niños mas descansados? Si entráramos a los curros a las 10,11, no rendiríamos mas? Es que se mire por donde se mire, madrugar hace daño, si no al organismo, por lo menos a la psique, y para que veáis que es cierta mi teoría, intentad entablar conversación a las 7 de la mañana en un autobús, (guagua para mi) te puedo asegurar que tendrás suerte si tu interlocutor no te muerde….

Ya sabéis probad y me contáis. Seguro que si no os pasa ya, vosotros desde ese instante también odiareis madrugar.
Leer completo...